El postparto es una etapa de cambios físicos, emocionales y de adaptación a una nueva rutina. Después del embarazo y del parto, el suelo pélvico, el abdomen, la pelvis y las cicatrices necesitan tiempo y, en algunos casos, atención fisioterapéutica para recuperar su función con seguridad.
La fisioterapia del suelo pélvico en el postparto no parte de una pauta igual para todas. Comienza con una valoración individualizada para comprender cómo te encuentras, qué síntomas presentas y qué objetivos son importantes para ti.
Durante los primeros días es habitual sentir cansancio, molestias perineales o abdominales, inflamación, cambios en la sensibilidad y dificultades para encontrar una postura cómoda al dar el pecho, coger al bebé o descansar. El descanso es importante, pero no significa inmovilización.
El movimiento suave, la respiración, los paseos cortos cuando te encuentres preparada, la higiene postural y el cuidado del estreñimiento pueden ayudarte a transitar esta primera fase. Conviene evitar aumentar de forma repetida la presión sobre el suelo pélvico con grandes esfuerzos, cargas innecesarias o ejercicio intenso.
Una valoración posparto puede orientarte tanto si tienes síntomas como si deseas retomar tu actividad física con más seguridad. Es especialmente recomendable si notas:
Ante fiebre, sangrado abundante o que aumenta, loquios con mal olor, dolor intenso, dificultad repentina para orinar, dolor o hinchazón marcada en una pierna, es necesario consultar con el equipo médico o acudir a urgencias.
La primera consulta comienza con una entrevista clínica: tipo de parto, posibles desgarros o cicatrices, síntomas urinarios e intestinales, dolor, descanso, actividad física y las necesidades que tengas en esta etapa.
La exploración se explica antes de realizarse y se hace únicamente con tu consentimiento. Puede incluir la observación de la respiración, la postura, el abdomen, las cicatrices, la movilidad de la pelvis y la función del suelo pélvico. La valoración interna solo se realiza cuando está indicada y la paciente lo autoriza.
Con esta información establecemos un plan de tratamiento realista y progresivo, respetando tanto la recuperación de los tejidos como tu día a día con el bebé.
El tratamiento se adapta a cada caso y puede incluir:
Después del parto, algunas mujeres necesitan recuperar fuerza y resistencia; otras presentan dolor, exceso de tensión, dificultad para relajar o falta de coordinación. Por eso no todas necesitan los mismos ejercicios ni la misma intensidad.
Una contracción repetida sin una valoración previa puede no responder a la causa del síntoma. El objetivo es que tu suelo pélvico pueda contraerse, relajarse y coordinarse con la respiración y el abdomen en las actividades que realizas cada día.
Volver al ejercicio no debería basarse solo en esperar una fecha concreta. La progresión depende de la cicatrización, los síntomas, el descanso, tu condición física previa y la capacidad del abdomen y el suelo pélvico para gestionar las demandas de cada actividad.
Antes de retomar impacto, carrera, saltos o cargas más altas, valoramos cómo responde tu cuerpo al movimiento. El plan se adapta para que recuperes seguridad y confianza paso a paso.
Las pérdidas de orina, el dolor o la sensación de peso no tienen por qué normalizarse por haber sido madre. Pedir ayuda es una forma de cuidar tu salud presente y futura.
En Pélvica Salud encontrarás un espacio respetuoso y confidencial para acompañarte en esta recuperación. Conoce el servicio de fisioterapia en el embarazo y el postparto o solicita una valoración individualizada.
Fisioterapia especializada en suelo pélvico femenino y masculino. Valoración individualizada y tratamiento adaptado para recuperar la función, reducir los síntomas y mejorar tu calidad de vida.